La sienita es una roca utilizada en arquitectura con fines decorativos.
Su explotación tuvo un desarrollo importante a fines del Siglo XIX y durante la primera mitad del Siglo XX. Su destino fue el mercado interno y la exportación hacia Buenos Aires. Fue un factor destacado de desarrollo para el Departamento de Maldonado.
La producción de sienita no estuvo exenta de conflictos sociales entre empresarios y trabajadores. Entre los primeros se destacó la figura de Francisco Piria, los segundos se agruparon en la poderosa “Federación Sudamericana de Picapedreros.” En este breve trabajo procuramos desentrañar los pormenores de esa historia.
Tradicionalmente el uso de los recursos hídricos en el Uruguay
se sustentó en la explotación de las aguas superficiales derivado de la gran densidad de su red hidrográfica. A partir de 1950 comenzó la utilización intensiva de los recursos hídricos subterráneos, principalmente para abastecimiento humano de centros poblados del interior del país, cubriendo actualmente el 70% de estos casos. Esta evolución fue consecuencia principalmente del menor costo del agua subterránea, su disponibilidad y buena calidad.
A partir de 1980 se intensifica aún más el uso del agua subterránea, principalmente con el fin de satisfacer las demandas de riego en los sectores productivos de hortalizas, tanto a cielo abierto como en invernadero, árboles frutales e industria lechera. También fue utilizado como un recurso estratégico para impedir el ingreso de cólera al país en los años 90 con un programa fronterizo de abastecimiento de pequeñas comunidades.
Además, se distingue la utilización de acuíferos termales y surgentes del Sistema Acuífero Guaraní, como fuente de abastecimiento de complejos turísticos termales, en un área reducida pero con un potencial hídrico importante cuya explotación genera una de las mayores entradas de divisas para el país por turismo regional. Igualmente se puede establecer que Uruguay no presenta una riqueza hídrica subterránea importante, debido que casi un 65% de sus acuíferos son fisurados, el resto está compuesto por acuíferos porosos de variada potencialidad.
El trabajo pretende demostrar la importancia e implicancia de la
Geología en el ordenamiento territorial y se ha elegido como ejemplo la incidencia de la naturaleza del subsuelo en el pasado, presente y futuro en la ciudad de Montevideo. Se analizan con cierto detalle cinco períodos fundamentales: fundación en 1726; época colonial durante el Siglo XVIII; el desarrollo como país libre en el Siglo XIX; los cambios principales del Siglo XX y el futuro.
Se concluye que las playas no serán afectadas por el ascenso del nivel general de las aguas oceánicas; que resulta necesario y viable instalar trenes subterráneos; que es conveniente evitar el aumento de población por falta de arena, agua potable y ladrillos. Para evitar ese crecimiento se recomiendan algunas medidas desde una visión geológica: desarrollar industrias de agua mineral de mesa, cuarzo molido y ladrillos, así como montar un programa que apunte a repoblar el Departamento de Canelones.
La Suite Metamórfica Chafalote está constituida por gneises pelíticos,
psamíticos, calcosilicatados y máficos, afectados por un metamorfismo en facies granulita del Neoproterozoico. Las rocas de protolito semipelítico y pelítico presentan asociaciones minerales y texturas que diagnostican temperaturas arriba de 800oC. Las tramas de metapelitas son descritas con el objetivo de interpretar los protolitos y de relacionar mejor el metamorfismo con la deformación.
La superficie de referencia principal es interpretada como un bandeado compuesto Sb (Sb = S0 / S1 / S2). Posibles evidencias son presentadas de estratificaciones gradada y cruzada en semipelitas de grano fino ricas en cuarzo. Las mismas contienen ortopiroxeno. Se presenta una correlación entre la trama de pico térmico y las tramas derivadas producidas durante la trayectoria retrógrada, ambas para metapelitas.